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Conil posee un envidiable patrimonio monumental en el que destacan sus iglesias. Merece la pena visitarlas. Parroquia de Santa Catalina: antiguo convento de frailes mínimos o ex convento de la Victoria, actual parroquia llamada también de Santa Catalina. La construcción fundamental y primitiva es del siglo XVI edificándose bajo el patronazgo de los Duques de Medina Sidonia, Señores de la Villa. Recibe culto en su interior la antiquísima Imagen de Nuestra Señora de la Virtudes.
En ella hay un cruz con un Cristo crucificado que parece ser una obra del siglo XVII, que por su posición y gran estudio anatómico guarda cierta semejanza con los cristos realizados por la escuela del maestro Martínez Montañés.
También se conserva una imagen de la Virgen de la Victoria, patrona de los Frailes Mínimos.
Iglesia de la Misericordia: La iglesia de la Misericordia u Hospicio de Ancianos es una gran obra construida en la segunda mitad del siglo XVIII (1779) por Don Sebastián Sánchez Franco, Conde de las Cinco Torres, natural de la villa, para acoger a treinta familias pobres. Se distinguen dos partes: la iglesia, de planta ovalada, más bien una capilla, ocupado la parte central y las dependencias, a ambos lados de la capilla construidas en torno a un patio para dar aposento a las distintas familias.
Iglesia de Santa Catalina: Construida en el siglo XVI sobre restos de un edificio anterior. Fue restaurada a finales del siglo XIX con una intervención que supuso una mezcla de estilos arquitectónicos. Preside la plaza y jardines de su nombre.
Capilla del Espíritu Santo: Construida en el siglo XVII. Fue fundación de la familia González-Manuel. Acoge a la imagen de Nuestra Señora del Carmen y se sitúa en el barrio de pescadores. Fue restaurada en 1969.
Iglesia de Nuestro Padre Jesús Nazareno: Edificio del siglo XVI. Construido por la Hermandad de la Misericordia. En el año 1715, Don Miguel Calderón de la Barca, rico hacendando conileño, mandó labrar en su interior una capilla, dedicada a la Virgen de Guadalupe. En su interior recibe culto San Sebastián, patrono de la villa; también son tallas de interés la imagen de Santa Lucía, atribuida a Alonso Cano y la Torre de Guzmán.
Torre de Guzmán: La Torre de Guzmán no solo es uno de los pocos restos históricos de la villa, sino que en una determinada época le dió nombre al pueblo, además de ser el elemento principal del escudo de Conil de la Frontera. Fue mandada construir por Alonso Pérez de Guzmán “Guzmán El Bueno”, al principio del siglo XIV, de estilo gótico. En el año 1988 se puso en marcha su restauración concluyéndose las obras en 1992.
Las Torres Vigias: Durante la Edad Media era frecuente que la zona “de la frontera”, fuera lugar de guerras y combates, por lo que no es de extrañar la cantidad de torres y atalayas que se mandaran construir como defensa y aviso, a la vez que custodiaban las almadrabas. La costa de Conil estaba sembrada de estas torres: Torres de Castilnovo, de Guzmán, La Atalaya, de Roche y del Puerco.
Puerta de la Villa: Al estar Conil amurallado, tenía sus puertas. La de Vejer, hoy puerta de la villa, es el único monumento que se mantiene en pie a lo largo de los siglos. Las demás puertas han desaparecido aunque queda su nombre localizado: Puerta de Cádiz y la Puerta del Moscón. |