NATURALEZA Conil | Flora y fauna de Conil
Su anotación
Naturaleza de Conil. Zonas de acantilado que han conseguido mantenerse virgen, rodeado de pinares infinitos en Roche, la unión de la campiña con el mar, en Castilnovo, o la espectacular desembocadura del Río Salado son algunas de las maravillas de la naturaleza en Conil.
Conil no es un destino reclamado por sus noches y el ambiente del pueblo en verano. Las personas que visitan este rincón marinero se quedan asombrados por la singular belleza de los acantilados de Roche que, rodeado de pinares, conforman pequeñas calas paradisíacas que casi milagrosamente han conseguido mantenerse intactas al avance urbano. Este espacio virgen va hasta la playa de Fuente del Gallo, dando la posibilidad al turista de escoger miles de diversos rinconcitos en sus playas en las que admirar el mar en su forma más natural.
Más allá de los acantilados, Conil es protagonista en a unión entre la campiña y el mar en Castilnovo La naturaleza ofrece aquí un ejemplo de lo que es la identidad conileña, poniendo tan cerca el trabajo del hombre en el campo, con el trabajo del hombre en el mar. Sin duda, los dos sustentos de la economía local hasta la llegada del turismo.
Siempre con el mar presente, el otro punto de gran valor natural es la desembocadura del río Salado. Un espectáculo a orillas del pueblo, que separa lo que es la Playa de los Bateles de Castilnovo.
En este ámbito tenemos como principales componentes de la flora conileña el pino piñonero, el lentisco y el enebro marino (en serio peligro de extinción), así como en menor medida árboles como el alcornoque o el acebuche. En cuanto a la fauna, esta zona del litoral presume de acoger la presencia de un singular poblador que aunque no deja verse mucho es uno de los más insignes habitantes del litoral gaditano, el camaleón. Si nos tomamos con alguno hay que tenerle mucho respeto pues es una especie en peligro de extinción y no le gusta nada que le molesten. También hay una gran diversidad de aves como diversos tipos de gaviotas, el el búho real y pequeños párajors como el verderón o el carbonero. Estos espacios naturales hacen que Conil no solo ofrezca su bonito pueblo para unas vacaciones sino que también entornos en los que practicar el turismo activo. De hecho, desde el Patronato Municipal de Turismo han repetido en diversas ocasiones el compromiso por enfocar el turismo en la ciudad hacia lo sostenible.
Los diversos entornos naturales de singular riqueza que pueblan la provincia de Cádiz hace también que a escasos kilómetros de Conil, en Chiclana, y hasta Cádiz Capital, sin olvidar San Fernando, Puerto Real o el Puerto de Santa María, está el Parque Natural Bahía de Cádiz que cuenta con kilómetros de marismas y algunas escondidas playas vírgenes de gran valor también. Este Parque es muy adecuado para la observación de aves como el flamenco o la garza, que tienen su hábitat natural en humedales, y para conocer el tradicional proceso de la recogida de sal en la Bahía. Cuenta con diversos centros de interpretación en Los Toruños, El Puerto de Santa María, Chiclana y San Fernando.
Otro Parque Natural cercano es el del Estrecho. El avistamiento de cetáceos que se hace desde Tarifa es una de las actividades más maravillosas que pueden hacerse cerca de Conil. Si queremos ir algo más lejos, aunque apenas a una hora, están Los Alcornocales y Grazalema. Dos espacios únicos que muestran el contraste del litoral con los bosques de alcornoques y el macizo montañoso de El Pinsapar, todo en una misma provincia. En estos últimos se encuentra también buena parte de la más que recomendable Ruta de los Pueblos Blancos.
Estos son algunos puntos de interés que convierten a Conil en un destino fuerte para las personas que gusten de realizar actividades en contacto con la naturaleza. En la oficina de turismo municipal dan una completa información acerca de diversos deportes y excursiones a realizar en estos parajes.




















